El rumor de los clásicos. Historias que fueron escritas para ser contadas
Autor: Gabriel Janer Manila
Resumen:
Durante miles de años existió una manera de contar las historia de manera cantada o contada. Las palabras por medio de gestos y sentidos transmitía una energía. La expresión del rostro y el tono de voz dan sentido a un texto literario oral, además de los diferentes resultados que crea la imaginación.
El profesor Charles Dodgson, conocido como Lewis Carroll, no sabemos como relato esta historia ni que gestos utilizó al contarles a un grupo de niñas la maravillosa historia de Alicia.
Al contar las historia creamos un mundo maravilloso que solo imaginaremos dependiendo de la manera en que nos lo cuentes. La irrealidad puede ser vista por un niño dependiendo de las palabras que utilicemos, pero también hay palabras que nos llegan a nosotros como un rumor.
El rumor puede ser entendido como murmullo, ruido sonoro y continuado. Sirve para describir una obra en un paisaje en un momento determinado, como es el caso de las esculturas de hierro en el País Vasco “el peine del viento” de Eduardo Chillada.
El rumor de los clásicos va acompañado del tiempo. Carrol construye un país de maravillas donde se hacen posibles muchas locuras.
Cuando estalla la primera guerra mundial, en Inglaterra se publican las dos partes del cuento de Alicia, con la intención de evocar una atmósfera de felicidad, se entiende la idea de que antes de la pubertad, el niño es inocente.
La sociedad rechaza cualquier sexualidad extramatrimonial, por lo que estas historia de autores de cierta edad contando historias de niñas, se entendía como:
“Que un señor respetable como Ruskin se enamore de una niña de nueve años, que un diácono de Oxford como Lewis Carroll esté fascinado por la pequeña Alice Liddell pudo ser algo corriente en la Inglaterra del siglo XIX. Dickens, cuya heroína, la pequeña Nell, es el más querido de todos los personajes novelescos de su tiempo, dijo, un día: «Caperucita Roja fue mi primer amor. Creo que, si hubiera podido casarme con ella, hubiera conocido la felicidad perfecta»”
Pero el sueño de Alicia no es sólo la ruptura con la vieja educación; sino que elabora y construye las bases de una pedagogía racional y moderna.
Peter Pan es otro ejemplo pero de otra época. Es el sinónimo de la eterna juventud, ese era el proyecto de Andersen. Transforma todo cuanto escribe mediante una ternura radiante, que utiliza como instrumento de disolución.
Hay textos que se construyen a través de una voz: las vibraciones, la entonación, la sensación de que las palabras comienzan a vivir, la instantaneidad de un discurso interior, el ritmo y la atmósfera que se imprimen al texto. Ha esta voz también se le llama espejismo, mediante esta voz las palabras se erotizan, su tono, su ritmo; no olvidemos que esta voz se crea en la imaginación del lector.
Muchas veces la voz nos lleva al interior de otros tiempos y lugares que no existen, aunque sabemos que están muy cerca.
Los nuevos lectores: la formación del lector literario (Pedro César Cerrillo Torremocha).
La lectura hoy en día sufre una crisis puesto
que está dejando de ser apreciada en nuestra sociedad. La sociedad a medida que
avanza incide en que la lectura debe adaptarse a los cambios que se producen,
es decir, aparecen los nuevos lectores que se benefician de la ésta mediante el
uso de las tecnologías y dejan a un lado los métodos de lectura tradicional.
En la escuela a menudo son impuestas lecturas
obligatorias que no están dotadas de una funcionalidad directa para el
alumnado. Estas lecturas no deben desaparecer, pero si deben tener un caracter
funcional para los niños y despertar en ellos el hábito y conocer la importancia de la lectura. Por ello, deben
distinguir entre lecturas obligatorias y lecturas voluntarias. En cualquiera de
los casos se desarrolla la competencia lectora del alumno, y éste es uno de los
objetivos más notables que en la escuela se fijan.
Por otro lado, la formación literaria es
progresiva y en los primeros años de vida deben conocer este término y todo lo
que de el se desprende. Finalmente el aprendizaje de la literatura desarrolla
una competencia literaria que permite además de otras tantas cosas, valorar la
literatura y disfrutar de ésta, siendo conscientes de la realidad y cultura en
la que estamos envueltos.
Opinión personal
La lectura, es un
proceso que se da en nuestra vida prácticamente a diario. Desde muy pequeños se
nos dice que ésta es una puerta que nos lleva al mundo del saber y del
conocimiento. Sin embargo, el problema aparece cuando siendo niños no hemos
sabido llegar a esa puerta o no nos han fomentado la lectura como se debería
haber hecho, para entenderla como una fuente de saber y placer que nos
enriquece.
En los
centros educativos tanto de primaria como de secundaria, la lectura por parte
de los alumnos suele ser vista como una obligación, es decir, los alumnos leen
las obras que los profesores escogen porque no hay más remedio; ya sea para
poder aprobar el examen que se les ha impuesto o entregar el trabajo
correspondiente. Si desde pequeños no disfrutamos de las obras que leemos,
difícilmente durante la adolescencia e incluso siendo adultos, podremos
hacerlo.
En mi opinión, los docentes deben formarse para
transmitir el gusto por la lectura. Para ello el propio maestro debe apreciar
este sentimiento positivo hacia la misma y dar una visión atractiva. Es lógico
que si no se ha tenido una formación literaria adecuada y en la mayoría de las
veces se han leído obras que no han interesado, los universitarios/as
actualmente lean poco y que no lo hagan por placer.
En relación al mundo educativo y a
la didáctica, todo esto es consecuencia inmediata del docente en la necesidad
de formar y desarrollar el intertexto lector del alumno/a que comienza a leer,
para que sus lecturas constituyan el fondo de conocimientos y, sobretodo, de
experiencias literarias. La lectura y la recepción, de múltiples producciones
literarias aportan saberes inferidos que se integran en la experiencia lectora.
Alicia Caballero Leal
Resumen: La crítica es bella. Cómo analizar los libros para niños.
Desde siempre la literatura infantil
se ha ido desarrollando desde el punto de vista del adulto. Esto decidía que
libros eran adecuados o no para los niños.
Son los adultos los que aconsejan y
los que eligen los libros, aunque tengan duda o piensen si lo hacen bien o no.
Se hacen esta pregunta: ¿Está bien que yo
imponga mi opinión? O ¿En qué
conceptos me he basado?
En la actualidad, los libros para
niños gozan de un estatus privilegiado y es que son una poderosa industria que
reporta grandes beneficios. Aun así, tienen muy poco espacio en la crítica de
los medios de comunicación (radio, televisión…).
En el siglo XXI, con las nuevas
tendencias pedagógicas se ha institucionalizado la dependencia del libro en la
escuela. Asimismo, el libro se convierte en un objetivo más importante del
aprendizaje.
La producción de libros para niños
ha ido creciendo día a día por lo que hay que hacer una selección, que puede
ser: por criterios económicos, por criterios pedagógicos, por criterios morales,
etc.
Hoy en día, en España, hay una gran producción
de libros infantiles, eso nos plantea un gran problema a la hora de seleccionar
los libros más adecuados para los niños, ya que son los adultos quienes los
escriben y seleccionan. Por lo que nos preguntamos, ¿Quién puede ser el mejor crítico para esa selección? Resumiendo,
ha de ser un gran lector que abarque todas las clases de literatura, tanto
infantil como juvenil entre otras.
Una buena crítica ha de ser una opinión
bien fundamentada. Puede ser una crítica proyectiva en la que se atribuye lo
que piensa el crítico a la obra analizada y otro más metódica y analítica.
Pero, ¿Para quién hacemos la crítica?
Sin duda para el adulto porque es él quien selecciona los libros.
Funciones de la
crítica:
·
La
primera y más importante es descubrir libros nuevos y buenos pero también los
que no valen la pena leer para descartarlos.
·
Además
de para dar pautas para poder elegirlos y para incitar a leer.
Abordamos por fin el
cómo:
La autora, explica que es necesario
aclarar la diferencia entre seleccionar el libro, evaluar el libro y criticar. Igualmente
la autora habla del crítico de libros para niños y las dificultades de estos a
la hora de analizarlos.
En síntesis, podemos decir que la
literatura para niños necesita espacios de opinión y crítica, es decir, un
espacio en la radio o en la televisión para incitar a leer estos libros y dar a
conocerlos tanto a los profesionales de la educación que los muestren a los
niños y a los padres de estos.
Opinión personal:
Creo que hay muchas formas de seleccionar los libros de literatura infantil, pero hay que dar a conocer también los malos libros, es decir, los que no son aptos para que los niños los lean, para que profesores y padres no los escojan según las preferencias que quieren para los niños. También creo que es muy importante las personas que los escogen y deberían ser grandes lectores, además de tratar toda clase de literaturas y sepan qué quieren los niños por una parte, y por otra, qué quieren los padres y profesores puesto que, son los adultos quienes los escogen y escriben.
Por último y mucho más importante, como he concluído al finalizar el resumen, pienso que si la literatura es una de las mayores producciones de libros en nuestro país, debería estar más presente en nuestras fuentes de información para que se den a conocer al público, un espacio de crítica ya sea en periódicos, en la radio o en la televisión, entre otros, y así puedan elegir cual es más adecuado a la educación de los niños.
Autora: Ana Garralón
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